Clausuran XIII edición de Rutas y Andares

Llega a su final la decimotercera edición del programa de verano Rutas y Andares para descubrir en Familia, organizado por la Oficina del Historiador desde el año 2001, que esta vez apostó por una mayor inclusión de públicos. Las familias ganadoras ya han podido disfrutar de sus premios en el  parque infantil La Maestranza, el Anfiteatro del Centro Histórico, la Sala Teatro de la Orden Tercera, el proyecto humanitario que se lleva a cabo en el Convento Nuestra Señora de Belén, la obra de restauración del teatro Martí y el espectáculo de los ballets infantil y juvenil de la Compañía Litz Alfonso,  entre otras muchas opciones. La edición de este año tuvo su clausura esta tarde en la Basílica Menor de San Francisco de Asís, con el tradicional y muy esperado encuentro de las familias merecedoras del Primer Premio con el Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal Spengler, y un concierto con el cantautor cubano Descemer Bueno.

A continuación publicamos las palabras de resumen de la XXIII edición de Rutas y Andares, que estuvieron a cargo de Katia Cárdenas, Directora de Gestión Cultural de la Oficina del Historiador:

“Luego de 9 semanas inmersos en la XIII edición de Rutas y andares para descubrir en familia concluimos esta propuesta veraniega al reunir en la Basílica Menor de San Francisco de Asís a las 282 familias que luego de vencer 4 rutas y 5 andares resultaron las ganadoras del gran premio de este proyecto, un proyecto que se inició mucho antes del verano cuando museólogos, historiadores, arquitectos,  promotores culturales y otros tantos especialistas de la Oficina del Historiador y de otras instituciones, pensaban y organizaban un nuevo mapa cultural para que la familia cubana aprendiera y disfrutara con este contacto natural e intenso con su patrimonio.

Al terminar este período más de 12 300 personas habían participado en algunas de las ofertas contenidas en el programa, para el cual contamos con cerca de 450 colaboradores entre guías y talleristas. El camino de los museos estuvo trazado por tres rutas, dentro de las cuales la más gustada fue la ruta del agua, organizada por los museos de ciencia. Otras rutas especiales, propusieron un camino abarcador a partir de las temáticas que las identificaban. En este caso destacaron por sus altos niveles de participación la denominada Cubanía y tradición, de Centro Hispanoamericano de Cultura, la de la Quinta de los Molinos y la del genio de Leonardo Da Vinci, a partir de la exposición de igual nombre que se exhibe en el salón blanco de este convento”.

“En esta ocasión se realizaron 36 andares diferentes que no se limitaron al Centro Histórico de la Ciudad, sino que alcanzaron las zonas del Vedado y el barrio de Miramar.  Sin dudas, las palmas de estos recorridos temáticos se las llevaron los andares por la Universidad de La Habana, propuestos y organizados por el departamento de patrimonio cultural de este recinto universitario. Fueron también muy gustados el andar por el patrimonio musical del siglo XIX, los teatros, liderado por el Gabinete de Patrimonio Musical Esteban Salas; el recorrido por la Alameda de Paula, guiado por la Dirección de Proyectos de Arquitectura y Urbanismo de la Oficina; el Andar por Miramar, organizado por la Casa de las Tejas Verdes y conducido por estudiantes de la Facultad de Arquitectura, y la reedición del Andar por la Historia de los Bomberos en la ciudad, diseñado por la Sala de los Bomberos de la Dirección de Patrimonio Cultural.

Una nueva forma de recorrer la ciudad y su patrimonio resultó la incorporación de 16 andares virtuales que ofrecieron a las personas de la tercera edad una alternativa de disfrute y conocimiento, sin la exigencia de las largas caminatas que suponen los andares”.

“Mil cien niños y adolecentes fueron beneficiados con los 52 talleres que abrieron un abanico de posibilidades en el ámbito de las artes visuales, arqueología, numismática, filatelia, danza árabe y flamenca, poesía, manualidades, diseño, música y fotografía, jardinería, cine, historieta y magia,  por solo mencionar algunos. Un gran impacto tuvo el andar infantil Somos 1 diseñado para niños con necesidades educativas especiales. Esta vez convocamos a los niños ciegos, ambliopes y de baja visión, sordos y autistas. La satisfacción que estos encuentros trajeron para los niños y los propios organizadores nos incitan una ampliación de este andar que satisfaga a otros tantos niños deseosos de compartir cultura y patrimonio”.

“No queda más que reconocer a todos los trabajadores de la oficina en sus diferentes  dependencias, a todas las personas sensibles que colaboraron en este gran proyecto que tanto nos complace porque va dirigido al núcleo familiar, esencia y razón de esta iniciativa. Gracias a ustedes por compartir con nosotros su tiempo libre en este verano y que este cierre sea una invitación a seguirnos en esta experiencia de caminar y descubrir, una experiencia que nos hace dueños y responsables del futuro de nuestra ciudad, esa que luego de Rutas y Andares conocemos mejor”.

 

1 comentario

  • Miriam Berdecia Leyva

    Creo que una vez más la Oficina del Historiador ha desarrollado un programa de Rutas y Andares brillante, es admirable la organización tan perfecta que se establece en un programa tan complejo,y felicito por la cantidad de Talleres que se llevaron a cabo para niños y adolescentes, que son el futuro de nuestra sociedad y los Andares Virtuales para los Adultos Mayores que así pueden sentirse parte de los mismos.
    Les doy las gracias a todo el colectivo que de una forma u otra participó en el mismo y espero que nos encontremos nuevamente con otras sorpresas en Rutas y Andares en el 2014.