Factoría Habana apostó con mucho tino en el espacio virtual

Por Teresa de Jesús Torres Espinosa

Una exposición provocadoramente diferente ocupó durante todo marzo la página de Facebook de Factoría Habana. Su nombre, Expresionismos d2, de José G. Capaz y César Leal Jiménez, dos artistas cubanos que viven en la Isla caribeña.

La muestra nació “en este largo período de aislamiento; los primeros meses en La Habana y, durante el verano, en España, fructíferos tiempos de pandemia para hacer silencio y tomar calma, re-pensar el proyecto Factoría e inventar probables ′futuros′. El retiro, el riesgo ante la enfermedad que parecía expandirse sin control alguno, el miedo a que mi familia se contagiase, la situación de las personas más próximas y, en general, de la sociedad, y el 31 de julio la pérdida de un gran amigo”, nos explicó Concha Fontenla, directora y curadora de la institución de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.

“El expresionismo como premisa fue un manifiesto surgido en Alemania durante el período entreguerras para enfatizar otra época compleja, un movimiento personalista e intuitivo por excelencia, los artistas plasman subjetivamente angustias, pasiones, sentimientos, su yo más íntimo. Esta pandemia mundial ha desencadenado situaciones igualmente exacerbadas y ese fue el punto de partida en la búsqueda inicial: dos generaciones, dos estilos, dos temas: la naturaleza y el hombre, dos artistas -José G. Capaz y César Leal Jiménez-, dos mundos bien diferentes y un mismo lenguaje. En la planta baja de Factoría un artista emergente al que le queda mucho por decir, pero lo hace con contundencia, utilizando grandes formatos, óleo sobre lienzo muy empastado como técnica y una paleta de color que a nivel formal lo aproxima al primer expresionismo alemán y la selección de obras entre 2020-2021.

“César Leal Jiménez, creador outsider y artista consolidado, quien, nada más entrar en su estudio en Regla, te atrapa con un entusiasmo profesional y docente poco usual. Una vez más en esta profesión mía lo fácil resulta difícil y lo complejo se torna fácil. El deseo de hacer una incursión en toda su obra surgió de modo natural porque toda ella se ajustaba al objeto de estudio, a un mal de época; no sólo la producción realizada durante el último año, se circunscribe en principios expresionistas. César también se aproxima estilísticamente a una Nueva Objetividad centroeuropea, en la que se aúnan tragedia e ironía y, en todo caso, la idea prevalece sobre la forma para transgredir cánones habituales de belleza, obras realizadas en acrílico sobre lienzo de pequeño y mediano formato, ¡¡¡¡¡todo un descubrimiento!!!!!”.

Cuatro semanas en el espacio virtual

“La exposición se dividió por semanas”, señaló Concha. “En la primera se presentaron los artistas en su estudio, devino primer contacto para conocer directamente las obras disponibles e iniciar un debate en torno a una exposición virtual en Factoría Habana. Este momento siempre resulta muy interesante para mí, resalta, pero nunca parte de cero…”.

“En la segunda semana se promovieron en las redes sociales -Instagram y Facebook- imágenes de los artistas simultáneamente, a modo de diálogo, buscando una cierta complementariedad, tarea bien compleja que funcionó mucho mejor de lo esperado. Y, a continuación, las obras seleccionadas de José G. Capaz; mientras que ya en la tercera etapa se mostraron las de César Leal Jiménez. Los últimos siete días de marzo se dedicaron a las creaciones en el espacio virtual de la galería: planimetrías, creadas ex profeso para la muestra en 3D por el diseñador Michel Aguilar.

“Cada proyecto expositivo parte de una investigación previa. Siempre trabajo en varios temas y proyectos a la vez…, leo todo lo que encuentro en redes, busco, pienso, medito, selecciono textos filosóficos, literarios o poéticos que considero imprescindibles para entender el “funcionamiento” interno de la obra, su proceso creativo.

“Se trata de un proyecto curatorial en dos tiempos, dos artistas, dos generaciones, dos sensibilidades diferentes y, en ámbitos concretos, la naturaleza con las transformaciones sufridas durante esta etapa de pandemia y, con ella, los cambios, mutaciones experimentadas por las personas que habitan diferentes ecosistemas: la mutación sufrida por el artista, por el individuo que ′habita′ en comunidad.

“No tengo en cuenta el número de las obras, sino lo que estas dicen, cómo se entrelazan. Son de diferentes formatos, grandes en planta baja; y medianos, incluso pequeños, en el nivel superior. Todas las piezas están publicadas y explicadas en Facebook y en Instagram, con imágenes y sus fichas técnicas correspondientes”.

Curaduría e investigación

“No entiendo la curaduría sin un exhaustivo trabajo previo de investigación, incluso para una exposición virtual, como Expresionismos d2. No tenemos en estos momentos ningún especialista en Factoría Habana. Carlos Fuentes es un excelente adiestrado en período de formación, y la exposición formó parte de su aprendizaje. Tomás López, decano de Factoría, la persona que más tiempo lleva con nosotros, nos conocemos bastante bien, es conservador del centro; pero, cuenta con una formación humanística amplia: habla y escribe correctamente en varios idiomas y se ha convertido también en nuestro traductor oficial, imprescindible en muchas visitas guiadas, ahora documentalista.

“Dada la carencia de personal especializado, él se ha incorporado a diferentes tareas de este espacio de arte contemporáneo; en la exposición a la investigación pura. Así que la muestra llevó aparejada una labor importante de docencia y una satisfacción enorme al ver los enormes avances que ambos consiguieron en el mes de marzo. Me ha recordado épocas como docente de Universidad”.

¿Cuál fue tu propósito con Expresionismos d2?

“Superar cuestiones “de gusto”, autolimitaciones y trabajar en torno a un medio de expresión ajeno. Realmente, también fue la primera vez que utilicé el espacio virtual para hacer la curaduría de una exposición y he de decir que, inicialmente, no era partidaria de hacerlo de un modo convencional, más bien pensé en algo intermedio.

“Finalmente, pude comprobar que la virtualidad, como tantas otras cosas de esta larga y dura etapa de nuestras vidas, ha llegado para quedarse. Tal vez siga incorporando entre la programación habitual alguna que otra muestra virtual. Creo que el esfuerzo valió la pena”.

La intencionalidad de Concha fue mostrar, de otro modo, estudio, selección, museografía, montaje, relación de las obras con el espacio y otros bloques temáticos por medio de imágenes en movimiento. Videos cortos que han de ser más reducidos aún, según su punto de vista.

José G. Capaz

“Graduado de la Academia de San Alejandro, el artista de la plástica José Capaz, después de una productiva etapa trabajando en solitario, integró el grupo Stainless y, junto a Alejandro Piñeiro y Roberto Fabelo Heung, alcanzó un temprano reconocimiento internacional. De nuevo en solitario y, especialmente, en el aislamiento impuesto por la pandemia Covid-19 se concentra en su estudio para pintar y leer…, filosofía alemana que, desde Arthur Schopenhauer a Friedrich Nietsche, contrarresta con los problemas sociales, naturales y humanos de una actualidad incierta y compleja que logra canalizar y positivar a través de una obra de exacerbado expresionismo. Las exposiciones Sedición y Ataraxia, introducen esta nueva faceta estética y conceptual, piezas mediante las cuales logra articular su particular visión ′de época′ centrada en el resultado que produce la acción del sujeto sobre su entorno y las consecuencias que todo ello genera en el ser humano. Esa actitud está marcada por el aislamiento y la necesidad individual de abstraerse en un estado de soledad que llega, en ocasiones, a la ingravidez.

“La naturaleza y el individuo en relación con su hábitat, con una clara línea expresionista de la realidad, matizada por evocaciones a la filosofía alemana, logran conjugar fragmentos de una interpretación del contexto actual con piezas de muy diferentes formatos. El artista capta el instante, el momento en que el factor individual cumple un rol secundario frente a la trascendencia que provoca, a la humanidad como colectividad, una situación de peligro sostenida en el tiempo. Se recrean así algunos estados por los que atraviesa el sujeto en esta crisis, generada por una pandemia, y donde el fenómeno macro

-naturaleza- es testigo de la acción directa e indirecta del hombre que busca, ante todo, salvaguardar la presencia en su hábitat. A partir de una renovada estética y un conceptualismo contenido, José Capaz atrapa nuestra atención mediante un discurso pictórico más humano sobre nuestro entorno que es, precisamente, donde radica la particularidad de este proyecto expositivo”.

César Leal Jiménez

El hombre y sus múltiples preocupaciones, sus miedos, su relación con su entorno más inmediato, el barrio y la ciudad, son temas de las obras de César Leal Jiménez, que se exhibieron en la página de Facebook de Factoría Habana, como parte de la muestra Expresionismos d2.

“El artista, egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (Cubanacán), forma parte de una estela de creadores cubanos que, en los años 70 de la pasada centuria, comenzó su trayectoria profesional como pintor realista, con énfasis en tópicos de contenido social. Desde los 90, la crítica y el público

comenzaron a reconocer sus trabajos, por la variedad de técnicas y estilos que seleccionó en función de la temática abordada. Sin embargo, el expresionismo se ha consolidado como el lenguaje que le permite un enfoque crítico de los males sociales, políticos y culturales que atañen a la sociedad actual: la fragmentación del sujeto que articula y modula un discurso en el que prevalece el dominio en el uso del color, delimitado por líneas que utiliza para definir planos, huella de su trabajo como diseñador gráfico en el departamento de divulgación del Consejo Nacional de Cultura, ′cargado′ de compromiso con la problemática social en la que se inserta.

“César desarrolla su creatividad sin normas ni cánones preestablecidos, y se distancia -por voluntad propia- de la institución arte, utilizando sus conocimientos de Historia de la pintura para aplicar con precisión el lenguaje empleado en función de la emoción o la temática a transmitir. Despliega una ética que tiene como base la comunicación a través de ′su′ realidad: la visibilidad del ambiente o la atmósfera en sus piezas que lleva a cabo a través de diversos medios, plasmando, en cada soporte, la experiencia y el oficio adquiridos. Aquí radica la marginalidad de un artista que se enriquece de igual pasión y automatismo de lo outsider, incluyendo, además, el esfuerzo que supone la auto-consolidación”.

La directora y curadora de Factoría Habana, Concha Fontenla, considera que con Expresionismos d2 logró poner en vilo a los internautas durante las cuatro semanas de marzo. “No de modo absoluto, desde luego, pero teniendo en cuenta que fue una primera vez, el resultado me parece altamente positivo para todos los que participamos en el proceso”, concluyó.

 

 

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