Develan vitral de artista francés en Centro Histórico habanero

Por Teresa de Jesús Torres Espinosa

Desde hoy un bellísimo vitral Art Nouveau, fruto del quehacer creativo del artista francés Auguste Labouret, puede admirarse en el otrora Palacio del Segundo Cabo, sede del Centro para la Interpretación de las Relaciones culturales Cuba – Europa, frente a la fundacional Plaza de Armas, en el Centro Histórico de La Habana.

A la develación de la obra, asistió el embajador de Francia en Cuba, Excmo. Sr. Jean Marie Bruno, quien manifestó su complacencia por asistir a este acto, que demuestra “la rica historia de intercambios artísticos y estéticos” entre los dos países.

Se refirió el diplomático galo al Mes de la cultura francesa, que acontece en la Isla caribeña en mayo y junio, y destacó la cálida acogida de esta jornada por el público en los dos años precedentes, lo cual valoriza las relaciones de cooperación y amistad entre ambos pueblos.

En la ceremonia de develación del vitral participaron el Dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana, funcionarios de la sede diplomática francesa en la capital cubana, personalidades de la cultura y amigos y colaboradores de la OHCH.

El peculiar vitral, hallado en una de las casas habaneras, se suma a ese inventario de descubrimientos que arqueólogos, historiadores, o personas de ojo aguzado han protagonizado en la arquitecturas de la antigua villa de San Cristóbal de La Habana.

El autor del vitral, el maestro del vidrio y el mosaico Auguste Labouret (1871-1964), inició su carrera artística en la Academia de Bellas Artes de París. Durante más de 60 años asumió disímiles encargos, como la restauración de los vitrales de las catedrales de Amiens, Lyon y de la Basílicade Saint-Quentin, labor donde conjugó la voluntad de renovar y la experimentación como un modo de multiplicar la expresividad y la calidad de sus materiales.

Tras la primera guerra mundial, el creador se dedicó a consignar el estado de las vidrieras de Bretagne para su restauración. En 1933 reveló un nuevo proceder para la confección vitral, que se difundió en Bélgica, Suiza, Alemania e Inglaterra. También trabajó junto a arquitectos del movimiento de Arte Decó para hoteles y oficinas.

Hacia 1938 Auguste Labouret comenzó los mosaicos para la Basílica de Beaupré en Canadá, lo cual consideró su obra maestra. A finales de los años 50 de la pasada centuria ejecutó sus últimos trabajos e innovaciones en la manufactura de mosaico.

En 1937 dirigió la sección de vitrales para la Exposición Universal. Luego presidió el Sindicato general de cristaleros y vidrieros del arte de Francia y la Cámara sindical de maestros vidrieros. Labouret fue miembro del jurado de la Exposición Nacional del Trabajo y Escuela de Artes Aplicadas a la industria. El artista recibió diversos reconocimientos, entre ellos, la distinción Chevalier de la légiond’honneur.

 

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