Un Programa Cultural en defensa del Patrimonio de la nación

Tomado del sitio web Habana Radio
Por Ofelia Sandar Valles
Fotos: Néstor Martí

A propósito de la clausura de la exposición “15 años de promoción para la cultura”, que durante un mes estuvo expuesta en la casa de la Obra Pía, se desarrolló este jueves 10 de marzo una actividad encaminada a resaltar la labor ininterrumpida del equipo de trabajo que hace posible el Programa Cultural de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Doce carteles con exquisita factura mostraban portadas de este soporte comunicativo alegóricos a los museos, la danza, los espacios públicos y a las actividades infantiles, por solo citar algunos.

La Directora de Comunicación de la Oficina, Magda Resik, dijo que es “un programa cultural que tiene, desde la dirección de gestión cultural, una concepción muy bien pensada de todo aquello que se quiere, como propuesta artística literaria, mostrar desde el Centro Histórico de La Habana. Creo que el mérito mayor del programa cultural es precisamente que la oferta que se encuentra en esta parte de la ciudad exhibe una exquisitez, un compromiso con lo mejor de la vanguardia artística literaria; son propuestas que muchas veces no se pueden encontrar en otro sitios de la ciudad y del país por esa exclusividad que confiere el hecho de que sucedan los proyectos culturales dentro de un enclave como este, que sin dudas ha permitido un gran desarrollo”.

_DSC2860 copy
En la voz de Magda, llegó el reconocimiento del Dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana: “Leal, que hoy estuviera aquí, pero no está, envió sus felicitaciones para Katia Cárdenas y todo su equipo; para el compañero Masvidal, que sin él ese desarrollo en el tiempo que ha tenido este soporte no hubiera sido posible, porque él, creo, sueña el programa cultural como sueña, y ha llevado en término la imagen global, esa imagen que nos identifica como Oficina del Historiador en Cuba y en el mundo”.
La directiva de la Oficina recordó que Leal siempre en todas sus intervenciones públicas, cuando habla de los medios de comunicación, se refiere al Programa Cultural y lo exhibe y lo muestra con mucho orgullo: “Una de sus expresiones siempre es: «no es lo que está en el papel, es hacerlo que se cumpla»; que se cumpla con exactitud, que se cumpla en los horarios, que las personas reverencien ese programa cultural que ha conquistado el respeto de muchos. Ya sabemos que es una suerte de obsequio que él envía a las grandes personalidades del arte en Cuba, a los embajadores, a los representantes diplomáticos, a todas las personas que de muchas maneras en el gobierno tienen una voz y un voto sobre el proyecto de restauración del Centro Histórico de La Habana”.

_DSC2872 copy
“El Programa Cultural – continuó Magda – es también expresión del compromiso que la Oficina tiene con el Patrimonio de la nación. No solo encontramos ahí esa programación fría, hay todo un recuento noticioso y hasta a veces testimonial de las actividades que hacemos y que van de muchos modos dejando una huella. El Programa Cultural es un bien cultural él mismo; yo digo que también él mismo es patrimonio, como lo es la revista «Opus Habana», porque cuando pasen los años iremos construyendo la historia de la Oficina del Historiador, la historia de los procesos culturales en La Habana y la historia misma de la restauración del patrimonio del Centro Histórico a través de ese Programa Cultural”.
Por último, la directora de Comunicación de la Oficina del Historiador de La Habana felicitó a ese colectivo en nombre de todos los medios de comunicación de la Oficina: “Todos nosotros nos sentimos orgullosos del Programa Cultural y compartimos con él esa pasión por lo bello, por lo elegante, por lo valioso para la cultura cubana. Le agradecemos mucho siempre cuando nos toman en cuenta en sus páginas, porque creo que también ha sabido tejer un nivel de relación solidaria con los otros proyectos comunicativos de la Oficina, y para eso deberíamos estar siempre pensando integrar a nuestros espacios a todas y a todos los que tenemos que ver con el desarrollo de la parte añeja de la ciudad”.

 

_DSC2898 copy
Casi sin poder pronunciar palabras, Katia dijo que “el Programa Cultural es un proyecto de amigos y estamos muy contentos que estén todos con nosotros: los directores de los museos, los especialistas porque creo que es el equipo de redacción más grande que tiene un medio de comunicación. Todos están realmente siempre preocupados porque se divulgue su acción cultural con la mejor imagen, con la mejor información y sin ese equipo fuera imposible hacerlo en tiempo por ser una publicación muy inmediata. Sería imposible mantenerla en el tiempo. Es una obra que realmente la sufrimos, pero la disfrutamos siempre”.
Carlos Alberto Masvidal, diseñador de la publicación, acotó que ya alcanzaron el número 185 y en Cuba –agregó – se han hecho muchas revistas pero esta tiene el mérito de mantenerse con absoluta disciplina durante 15 años sin una entrega tarde, sin ningún proyecto personal por encima: “El Programa tiene dos méritos: uno, su constancia a lo largo del tiempo no importa qué pase, y dos, que es la memoria de la Habana Vieja. Si usted quiere saber qué pasó en febrero del 2001 vaya al Programa Cultural y esa memoria va quedando registrada y si queda linda, mejor todavía”.

 

_DSC2953 copy
Fue una tarde muy agradable que tuvo como colofón un minirecital del cantautor Polito Ibáñez. Fue una suerte de encuentro de casi todos los involucrados con un Programa que se mantiene por ese cariño y admiración que le profesan todos los que saben apreciar una obra que ha perdurado por más de 15 años, con un mensaje de apego al desarrollo cultural en el Centro Histórico

Comments are closed.