Habana Cultural

Cuando la música construye puentes en Belén

Yimel Díaz Malmierca

Por: Yimel Díaz Malmierca

La música tiene la capacidad de acercar a las personas, incluso cuando proceden de geografías y tradiciones diferentes. El pasado 24 de octubre, el Arco de Belén fue escenario de uno de esos encuentros: el guitarrista suizo Sandro Schneebeli compartió su arte con el Grupo Sorpresa Trinitaria y la cantante Wendy Gálvez, en una presentación donde la creación musical se convirtió en expresión de amistad y solidaridad.

Bajo el título Música que une, el concierto reunió a músicos de Suiza y Cuba, pero su alcance fue más allá del intercambio artístico. Entre el público estuvieron los adultos mayores residentes en el antiguo convento de Belén, personas vinculadas al  programa de atención al adulto mayor de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH), vecinos del Centro Histórico y jóvenes de la Comunidad de San Egidio, con sede en la plaza de Belén.

Para Schneebeli, la experiencia tuvo un significado especial: “La música es una sola, es una vibración; si consigues entrar en esa resonancia puedes hablar a través de ella con todo el cuerpo. Es por eso que he podido hacer hoy el son cubano, un género que he escuchado muchas veces”, expresó.

La presentación de Sandro Schneebeli junto al Grupo Sorpresa Trinitaria y la intérprete Wendy Gálvez fortaleció la red de vínculos que se ha venido construyendo entre la Embajada de Suiza y la Dirección de Servicios Humanitarios de la OHCH, con sede en el antiguo convento de Belén.

Cinco días para encontrarse en la música

El acercamiento entre el artista europeo y los músicos cubanos comenzó antes de su llegada a la Isla. Una amiga hizo llegar a Suiza una grabación del Grupo Sorpresa Trinitaria. A partir de esa escucha, Sandro seleccionó los temas que interpretarían juntos y, una vez en Cuba, dispusieron de apenas cinco días para preparar el repertorio.

“Me gusta la autenticidad del grupo, no son virtuosos de academia, son músicos que tocan con el corazón”, afirmó el guitarrista, cuya trayectoria está vinculada al jazz, la creación contemporánea y las músicas del mundo. Con alrededor de 20 discos producidos y fundador del proyecto Sonidos en la oscuridad, su trabajo se caracteriza por la búsqueda de lenguajes comunes entre distintas culturas musicales.

El intercambio tuvo en el son cubano uno de sus puntos de encuentro. La tradición sonera, transmitida de generación en generación y estrechamente vinculada a la vida cotidiana, encontró en la guitarra de Schneebeli una manera de dialogar, desde la escucha y la improvisación, sin perder su identidad.

Sandro Schneebeli tiene alrededor de 20 discos producidos y es fundador del proyecto Sonidos en la oscuridad.

La presentación en Belén cerró el recorrido de Sandro por Cuba, que incluyó actuaciones en Trinidad y en el Museo de la Música de La Habana.

Al recordar la respuesta del público, el músico suizo confesó: “Ha sido conmovedor tocar para este público, he notado que disfrutaban cada tema, verlos bailar y esa sonrisa que iluminaba sus rostros me ha llenado de una inmensa felicidad”.

La cultura como espacio de solidaridad

La presentación formó parte de una línea de colaboración que la Embajada de Suiza en Cuba desarrolla con el proyecto humanitario del antiguo convento de Belén. Según explicó Yentsy Rangel, agregada cultural de esa representación diplomática, desde hace algunos años se apoya esta iniciativa, con mayor intensidad durante 2026, para diversificar las propuestas culturales destinadas a los adultos mayores.

La relación ya había propiciado otros encuentros. En mayo, la plaza de Belén acogió un concierto del músico suizo Victor Hege junto al trompetista cubano Yasek Manzano y otros jóvenes jazzistas. En septiembre, la Embajada celebró allí su Fiesta Nacional con el maestro Ernesto Oliva y la Coral de Belén, integrada por abuelos cantante de entre 80 y 94 años.

“Ellos nos dieron una lección a todos: la música nunca se jubila”, afirmó el embajador de Suiza en Cuba al referirse a aquella experiencia y a la continuidad de estos vínculos.

La elección de Schneebeli respondía, además, a una oportunidad de acercamiento cultural. Procedente de la región de la Suiza italiana, su presencia permitió enlazar la propuesta musical con la Semana de la Lengua Italiana y el Mes de Europa, celebraciones que coincidieron en el calendario cubano.

Para Rangel, la presentación junto al Grupo Sorpresa Trinitaria y Wendy Gálvez fortaleció la red de vínculos que se ha venido construyendo con la Dirección de Servicios Humanitarios de la OHCH. No se trataba solamente de organizar un espectáculo, sino de propiciar el intercambio de experiencias entre personas, instituciones y culturas.

Una cooperación que mira al futuro

La colaboración cultural tiene como base una relación de trabajo más amplia entre instituciones y profesionales de ambos países. La doctora Yanalis González Rodríguez, directora de la Dirección de Servicios Humanitarios de la OHCH, explicó que esta estructura, creada por iniciativa de Eusebio Leal, nació con el propósito de ofrecer atención a quienes necesitaran ayuda.

El acercamiento con Suiza comenzó a estrecharse a partir de las visitas del médico Josef “Beppe” Savary-Borioli, quien desarrolla desde hace varios años un proyecto de atención a adultos mayores en el cantón del Tesino, en una zona montañosa conocida como valle de Russo.

Su primera visita a Belén tuvo lugar en 2023. Desde entonces, ha colaborado con ayuda humanitaria y medicamentos, además de favorecer el intercambio de experiencias entre ambos proyectos.

González Rodríguez explicó que, durante su visita al centro social suizo, pudo apreciar diferencias en los enfoques de atención. Mientras allí predomina una perspectiva más médica, vinculada a la geriatría, en Belén se trabaja desde una visión gerontológica que concede especial importancia a la estimulación mediante la cultura y el arte.

De ese intercambio surgió un proyecto que contempla la capacitación mutua de médicos y enfermeras. Entre las próximas aspiraciones figura recibir en Cuba a adultos mayores suizos durante determinadas temporadas, especialmente en los meses más fríos en la nación europea o cuando dispongan de menos actividades.

La directiva agradeció al doctor Beppe y a la Embajada de Suiza por hacer posible también el encuentro musical, en el que reconoció una oportunidad para acercar a las personas a través de una energía que trasciende las palabras.

El concierto de Sandro Schneebeli y sus invitados dejó así una experiencia que enlazó la creación artística con el trabajo humanitario. En el Arco de Belén, la música reunió a generaciones, tendió puentes entre Suiza y Cuba y recordó que el arte también es una forma de acompañamiento, cuidado y encuentro.

También te puede interesar

El grupo Sorpresa Trinitaria está integrado por  “músicos que tocan con el corazón”, afirmó el guitarrista suizo Sandro Schneebeli.

Comentarios

guest
0 Comentarios
Más antiguo
Más reciente Más votado
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Scroll al inicio
0
Nos encantaría saber qué piensas, por favor, deja tu comentario.x