Con el acompañamiento de la red de países francófonos en Cuba, que han entablado una relacionalidad eficaz y colaborativa con varios programas de cooperación con nuestras instituciones culturales, vuele “lo francés” en desborde de ser práctica idiomática, gramatical, estilística, fonética y estructural, para ser vector expresivo de lo cultural desde él extendido al mundo. También como celebración por los veinte años de la Vitrina de Valonia sus talleres de historietas y exhibiciones; del día a día de promoción ejemplar de la Casa Victor Hugo; de los cruces entre exposiciones, conciertos, presentaciones de libros, talleres de formación vocacional de la Casa Vitier García Murruz; de la exposición fotográfica Danseur/Bailarín aportada por la Alianza Francesa de Cuba para habitar la galería del Espacio Cultural Abdala (edificio contiguo al Teatro Martí), a las encarnaciones bailantes de Isabel Bustos con su Danza-Teatro Retazos en reapropiación de canciones y temas emblemáticos francófonos.
Todo ello desde la perspectiva extensionista hacia nuestras comunidades y públicos habituales; el trabajo con niños y adolescentes, con adultos mayores, con la Red Colaborativa de Mujeres emprendedoras y gestoras de la Habana Vieja. Con ellas y ellos, la Francofonía 2026 se ratifica como instancia cooperativa que evoluciona de manera progresiva hacia una perspectiva variacionista de la lengua y su vectorización como práctica activa dentro del entramado cultural cubano, lo que la hace mucho más interesante en el contexto de la enseñanza y el aprendizaje del francés, así como en la difusión artística del mundo francófono y su diálogo permanente con la Habana y nuestra Isla toda. Marzo en Francofonía 2026, se volverá centro anchuroso de confluencias para certificar que “la Francofonía, es ese humanismo integral que se va tejiendo alrededor del mundo”.