La Habana y su mar azul

Por Teresa de Jesús Torres Espinosa
“Somos una cultura de la Isla, de un archipiélago, del cual hoy tenemos más noción”, aseveró el Dr. Eusebio Leal Spengler, en el Coloquio Internacional La Habana y el mar en sus 500 años, que llegó a su fin este viernes en la capital cubana, en el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, en el antiguo Palacio del Segundo Cabo.

El  Historiador de la Ciudad señaló que “personalmente veo el mar todos los días, pero no solo yo. Lo ven en Santiago de Cuba, en Manzanillo, en Sagua, en Matanzas. En los confines de la Isla, el mar nos rodea. Somos una cultura inseparable, unida al mar”.

En el encuentro, organizado por la Academia de Historia de Cuba, el Club Náutico Internacional Hemingway y la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH) con el auspicio de otras instituciones, el artífice de la restauración en el entorno colonial habanero señaló que “el mar es todo para nosotros. Del mar todo lo esperamos”.

Recordó el intelectual la fundación de la antigua villa de San Cristóbal de La Habana, hace medio milenio, y se refirió a estudios realizados de esa fecha, acerca de lo cual aún hay diversas teorías.

“Cuando cada noche los cubanos se sientan en el Malecón, a quien Paco Gómez llamó el gran sofá de La Habana, están en el diálogo perenne con el horizonte. Siempre tenemos que trascender”, dijo, y añadió: “Hemos querido ser continente, pero no lo hemos sido. Trascender e ir más allá es nuestro destino natural, como el de nuestros padres antiguos que así lo hicieron en armadías, en canoas. O como lo hicieron los migrantes de muchas generaciones, o como los esclavos de África que llegaron a Cuba en cadenas (…)”.

Indicó que Cuba está en el centro del Mediterráneo americano, donde se fusionó el Oriente, el mundo africano, los que vinieron del país del loto. Subrayó que sería imposible celebrar La Habana sin mirar hacia su mar azul.

Entre las obras que ejecuta la OHCH, con motivo del 500 cumpleaños de la ciudad, mencionó al Castillo de Atarés, el Capitolio Nacional, centros escolares como las escuelas Rafael María de Mendive y la Camilo Cienfuegos, así como las viviendas que han favorecido a decenas de familias.

La importancia histórica del Puerto de La Habana y su sistema de fortificaciones; el mar en el imaginario religioso de la Isla y la mitología del mar en Cuba, y el puerto y la arquitectura doméstica en La Habana entre los siglos XVI y XVIII, fueron temas tratados en la cita.

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